Como parte del proceso de transición y siguiendo los objetivos bajo los cuales trabajó la presente administración en este quinquenio: eficiencia, eficacia, efectividad, cero corrupción, y mucha transparencia, autoridades del Centro Nacional de Registros, representada por el Director Ejecutivo, Rogelio Canales Chávez; y Subdirectora Ejecutiva, Dra. Nathaly Moreno Meléndez, hicieron entrega simbólica esta día, lunes 27 de mayo del Informe de Gestión 2014 – 2019 a la Presidenta de la Corte de Cuentas de la República, Licda. Carmen Elena Rivas Landaverde.

Este informe presenta entre otras cosas, los proyectos ejecutados, en proceso de ejecución y por realizar de la actual administración, así como, aspectos relevantes de la vida institucional, destacando las auditorias limpias realizadas en los 4 años anteriores por parte de la Corte de Cuentas de la República, es decir, auditorías sin ningún tipo de hallazgos, cerrando así una administración en donde se desarrollaron grandes proyectos y logros, dando cumplimiento a los lineamientos emanados de Casa Presidencial para el proceso de transición y con base a la guía para el traspaso de la administración en las entidades del gobierno central y de las instituciones autónomas.

Como hasta este momento no se ha recibido visita ni comunicación por parte de la comisión de transición del nuevo gobierno, se presenta al país y al Presidenta de la Corte de Cuentas de la República el informe que contiene: Organigrama de la estructura de funcionamiento, inventarios de los bienes, mobiliario y equipos, detalle del recurso humano en las diferentes modalidades de contratación, así como el presupuesto ejecutado, registros e información financiera al 28 de febrero, generados por el sistema contable autorizado y presupuesto con proyección de ejecución al 31 de mayo, especificando el porcentaje de ejecución en relación del total del presupuesto para el ejercicio fiscal 2019.

De igual manera el detalle de los sistemas de información de la institución, el inventario de casos o procesos administrativos o judiciales en trámite, incluyendo procesos sancionatorios y reclamaciones judiciales a favor o en contra de la institución, así como también, todo el detalle financiero en cuanto a disponibilidades en efectivo, cuentas corrientes, inversiones en valores, en entidades financieras, los detalles de las obligaciones a corto y largo plazo pendientes de pago, así como las contrataciones en ejecución y adquisiciones en proceso.

Es por ello que las autoridades de la institución quieren aclarar que a pesar de la apertura, transparencia y buena fe que caracteriza a esta administración, han sido víctimas tanto institución como funcionarios de una campaña difamatoria, calumniosa difundida a través de las redes sociales y algunos medios de comunicación, en la cual se ha acusado, difamado, calumniado y tergiversado información a personas que han sido y son trabajadores y trabajadoras honestas con un intachable record de profesionalismo y buen actuar, responsables y respetuosos de los recursos y de todas las relaciones institucionales.

Queremos referirnos al hecho de que en días anteriores se ha estado destruyendo documentación en el CNR, lo cual es falso que se haya generado esta instrucción de esta naturaleza, por el contrario la instrucción es mantener toda la información disponible sin alteración y sin pérdida alguna. Es preciso aclarar que no nos oponemos a la crítica o denuncia formal, siempre y cuando lo hagan identificándose con responsabilidad.

Condenamos estas actuaciones y dejamos claro y contundentemente que son absolutamente falsas e invitamos a las personas que están detrás de toda esta campaña de desprestigio a que se presenten a las instancias correspondientes para que inicien un proceso de investigación; por nuestra parte nos reservamos el derecho de realizar las denuncias personales e institucionales a las instancias correspondientes.

El CNR es una institución prestigiosa y comprometida con las necesidades de la población salvadoreña, por ningún motivo la actual administración permitirá que en forma perversa, irresponsable, difamatoria y calumniosa se manche el nombre de la institución y de los funcionarios y funcionarias.