Propiedad Intelectual: La propiedad intelectual se relaciona con las creaciones de la mente: invenciones, obras literarias y artísticas, así como símbolos, nombres e imágenes utilizados en el comercio. La propiedad intelectual se divide en dos categorías: Propiedad Industrial y Derecho de Autor.

La propiedad industrial, que abarca las patentes de invención, modelos de utilidad, diseños industriales y signos distintivos.

El derecho de autor, que abarca las obras literarias (por ejemplo, las novelas, los poemas y las obras de teatro), las películas,  la música, las obras artísticas (por ejemplo, dibujos, pinturas, fotografías y esculturas) y los diseños arquitectónicos. Los derechos conexos al derecho de autor son los derechos de los artistas intérpretes y ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones, los de los productores de fonogramas sobre sus grabaciones y los de los organismos de radiodifusión respecto de sus programas de radio y televisión.

Historia

La propiedad intelectual se refiere a las creaciones de la mente: invenciones, obras literarias y artísticas, así como símbolos, nombres e imágenes utilizadas en el comercio.

Los derechos de propiedad intelectual se asemejan a cualquier otro derecho de propiedad -permiten al creador o al titular de una patente, marca o derecho de autor, beneficiarse de su obra o inversión.

Estos derechos figuran en el Artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde se establece el derecho a beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales resultantes de la autoría de toda producción científica, literaria o artística.

En El Salvador, la primera Ley que reguló los Signos Distintivos data del año 1910, La Ley de Marcas de Fábrica, la cual fue reformada en 1921; en materia de Patentes, fue la Ley de Patentes de Invención en 1913; y en materia de Derechos de Autor, Disposiciones del Código Civil, Obras artísticas – Arrendamiento simple Art. 1703 C. o compraventa 1614 C.; Obras literarias – Arrendamiento de Servicios Inmateriales Arts. 1794 – 1800 C  “obras inmateriales o en que predomina la inteligencia sobre la obra de mano, como una composición literaria….”; hasta que nace la Ley de Derecho de Autor en el año 1963.

Hasta el año de 1973, la Propiedad Intelectual, era administrada por los juzgados de 1ª Instancia con jurisdicción en Materia Civil; a partir de ese mismo año se crea el Registro de Comercio como una dependencia del Ministerio de Justicia, uno de sus departamentos es el de Propiedad Intelectual.

Durante el año de 1988 nace una novedosa legislación en materia de Propiedad Intelectual, el Convenio Centroamericano para la Protección de la Propiedad Industrial que era para marcas y otros signos distintivos, en ese mismo año la OMPI donó la primera computadora personal para el manejo de la información. Entre otras donaciones recibidas por parte de la OMPI estuvo el mobiliario, equipo, asistencia técnica y formación del personal en áreas específicas.

En el año de 1989 se inicia un proyecto de sistematización de la información de Propiedad Intelectual, digitándose en la primera fase más de 40,000 expedientes. En el año de 1990 el Registro de Comercio contrata su propio equipo técnico y comienza a mecanizar los servicios, digitándose 65,000 expedientes.

En 1992 el referido Registro compra sus primeras PC’S para hacer resoluciones y se instala un software de Propiedad Industrial de la OMPI; posteriormente se sustituye ese software por sistemas propios, conservando algunos elementos contenidos en el software de la OMPI.

La entrada en vigor del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial (en adelante denominado CUP), se dio en el año de 1994 y en el año de 1995 fue creado el Centro Nacional de Registros, una institución con autonomía técnica,  administrativa y financiera.

El acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionado con el Comercio (conocido como ADPIC) entro en vigencia en el año 2000.

En el año 2002, con el fin de especializar e impulsar la materia de Propiedad Intelectual, se separa el departamento y se constituye el Registro de la Propiedad Intelectual, lo que coincide con la entrada en vigencia de la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos, siendo desde esa fecha el Registro de la Propiedad Intelectual el competente para administrar estos bienes.

Actualmente los Signos Distintivos están regulados en la Ley de Marcas y otros Signos Distintivos que entró en vigencia en enero de 2006, reformada en mayo del 2013. Las Patentes y Derechos de Autor están regulados por la Ley de Propiedad Intelectual, antes Ley de Fomento y Protección de la Propiedad Industrial, que entró en vigencia en agosto de 1993 y ha sido reformada en marzo de 1994 y posteriormente en marzo de 2006.